Es un revestimiento autonivelante conductivo de la electricidad estatica con un acabado liso y de alto brillo sin juntas "pavimento continuo". El suelo conductivo de resina epoxi es de gran resistencia al desgaste de unos 2mm de espesor, muy utilizado en "salas blancas", industria de electrónica e informática, y lugares donde una descarga de electricidad estática puedan comprometer la fabricación o manipulación de productos.